La
tarea misionera de la Iglesia consiste en el anuncio del Evangelio a
aquellos que todavía no conocen a Jesucristo.
Todo comienza por la inserción en la cultura y el aprendizaje de la lengua del lugar al
cual se es enviado. Luego viene la presentación amable, sencilla y desprevenida de la
persona de Jesús y sus valores.
Cuando este anuncio es recibido y asimilado por algunos, se conforma una comunidad que
comienza a cambiar su vida y compartir con otros grupos su experiencia de Dios, La cual
luego se celebra y proclama en los Sacramentos.
La Evangelización va a la par con la promoción humana. Surgen entonces en cada
comunidad, los líderes para el servicio de todos, en especial de los más necesitados.
De pronto, algunos jóvenes se sienten llamados a la vida sacerdotal o religiosa. La
comunidad respaldará sus deseos y dentro de unos años podrá abastecerse y aún
compartir su fe con otros pueblos.
|
 |